«Uco» fue un cacique indio, de la tribu de los Huarpes Millcayak, habitantes de este valle hace siglos. Recién hacia 1491-1493 llegaron los Incas desde Perú. En 1608 los jesuitas se instalaron en Mendoza y en 1658 fundaron en el Valle de Uco, una propiedad rural; la estancia San José, que dio origen al pueblo y a la estancia Atamisque creada posteriormente. Esta propiedad poseía 19.000 has; siendo dividida al final del siglo XIX. La estancia tuvo diferentes propietarios que se sucedieron, hasta ser adquirida por un francés, John Du Monceau, que se enamora del lugar y decide radicarse allí para vivir. Su mujer, Chantal, habiendo tenido un abuelo bodeguero en la Bourgogne, en Francia, apoya la idea de construir una bodega en la propiedad; así nace «Bodega Atamisque», que se inspira en el nombre original del lugar, realizándose la primera cosecha en marzo de 2007.